17. Regionalización, Reto y Lección
17. Regionalización, Reto y Lección
PATINHOEDICIONES (ARTICULOS PUBLICADOS)
1 Desabastecimiento y Organización
2. Desarrollo Rural y Capacitación”
3. Los Fondos y las Comunidades Campesinas
4. Leyes y Desarrollo
5. Agronomía: 25 años
6. Los Recursos Naturales
7. El Contrabando y los Subsidios
8. Los Subsidios y la Producción Agropecuaria
9. El Agro y la Política del Avestruz
10. Educación y Conciencia Regional
11. La Informatica y el Agro Regional
12. Agro: Dura realidad
13. Democratizar la democracia
14. ¿Respuesta a un pueblo en su anversario?
15. Reivindicacion Urgente Necesita la Sierra
16. ¿Democratizar el gobierno o el estado peruano?
17. Regionalización, Reto y Lección
18. De la frialdad de los números a la frialdad de los intererses
19. La Zona de Tambogrande
20. Huarmaca: Historia y Rencuentro”. Diario El Tiempo. Suplemento SEMANA. 03/02/2002.
21.“Huarmaca: Historia y Religiosidad”. Diario El Tiempo. Suplemento SEMANA.

22. Cuando la mujer toma el chicote -Comité Femenino de Ronda Campesina de San Juan
23. Lo que todo a candidato a presidente no debe olvidar
24. Cinco Opciones para Elegir I
25. Cinco Opciones para elegir II
25. SANTA ROSA Y VILCAZAN
26. Bemoles del FONIPREL
COMPILACION EDITADA/“Elaboración de Metodologías Alternativas para la Formulación del Plan de Desarrollo y Presupuesto Municipal Distrital con Participación Popular”.
ARTICULOS NO PUBLICADOS
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REGIONALIZACION, RETO Y LECCION


Que el CENTRALISMO es antidemocrático está confirmado hasta la saciedad, pues tal fenómeno pone fuera del alcance del pueblo la capacidad de eje y efectivamente su gobierno. También es una confirmación histórica que la lucha contra el centralismo ha sido, es y será posible a través de la movilización conciente y organizada de los pueblos que sufrieron y sufren sus consecuencias.
En tal sentido, en nuestro país el proceso de Regionalización tal como ahora lo conocemos se inició allá por los años treinta con la protesta contra el centralismo por parte de quienes lideraban las actividades económicas de mayor importancia y por tanto la opinión en provincias y, posteriormente la corriente descentralizada se fortaleció con los planteamientos de la intelectualidad provinciana nacional ya sea a través de los partidos políticos o sectores populares organizados.

La Asamblea Constituyente de 1931 fue un foro donde la lucha por la descentralización del poder del Estado se debatió ampliamente. Entre 1948 y 1956 se crearon las Juntas Departamentales de Obras o Comisiones de Obras Públicas. Posteriormente y siempre debido a la presión de los sectores provincianos organizados, durante la dictadura militar en el periodo del General Velasco, se crearon los denominados Organismos de Desarrollo u ORDES y luego, con el retorno a la vida democrática se promulgó la Ley de Corporaciones de Desarrollo, organismos descentralizados de gobierno pero con innumerables restricciones administrativas, económicas y representativas.
No obstante la Asamblea Constituyente de 1978, recogiendo el reclamo constante de la población provinciana, establece las normas generales para la implementación del proceso de regionalización nacional en el que finalmente inicia su concreción con la puesta en vigencia de la Ley de Bases de la Regionalización y la aprobación por Ley del Plan Nacional de Regionalización (1987). En el caso de los departamentos de Piura y Tumbes se ven satisfechas las expectativas de estos pueblos con la vigencia de la Ley Orgánica de Creación de la Región Grau Nº 24793 del 1º de Marzo de 1988.
A partir de entonces comenzó el proceso de preparación, elección, instalación y puesta en marcha del Gobierno Regional, proceso al cual toda la población asistió aparentemente satisfecha pues la creación de la Región no le costó más de lo que ganaron los Constituyentes y los Parlamentarios – de turno, de terno y los eternos – por estudiar, modificar y aprobar para su promulgación las leyes necesarias para tal efecto.
Pero ¿Qué consecuencias en la capacidad de movilización democrática del pueblo organizado ha traído lo antes descrito? Lo dijimos en su momento y lo decimos ahora: La población no ha sentido como suyo el proceso, pues el estado oficial le “expropió” – una vez más – el derecho a la lucha por sus derechos, haciéndole un flaco favor al imponer desde arriba el proceso, todo esto con el afán de cumplir los plazos legales establecidos. Otra de las consecuencias también ya señaladas ha sido y es el reforzamiento de un vicio de nuestro sistema democrático, que en realidad es un subproducto de ella misma, a saber, la tendencia de la población a elegir las autoridades y, para decirlo de alguna manera, esperar que éstas resuelvan y decidan para ella y por ella en los asuntos que en realidad le afectan en una forma gravitante.

La comprobación de todo lo anterior salta hoy a la vista, pues, a pesar de que el proceso de regionalización está en la picota, la evaluación de la primera medida de fuerza convocada por nuestros representantes regionales, debe hacernos meditar sobre dos aspectos principales de nuestra conducta democrática descentralista.

Primero: Cuán concientes estamos de que las autoridades locales, regionales y –pronto – subregionales, sólo podrán servir al pueblo que las eligió si éste a través de su fuerza, traducida en organizaciones representativas, está en permanente comunicación con aquellas y,
Segundo: Cuán concientes están las autoridades locales y regionales en el sentido de que para ser realmente representantes del pueblo es necesario “caminar”con él cotidianamente y no sólo cuando se necesita los votos o cuando las “papas queman”.
El proceso debe y tiene que seguir adelante, pero es menester señalar que regionalización es descentralización e implica lucha por el poder y éste – la historia lo demuestra – “no se pide o solicita, se consigue mediante luchas democráticas y grandes movilizaciones sociales”. Aprendamos la lección.

Publicado en Diario El Tiempo, Piura, 20/10/90, Pág. 06