3. Los Fondos y las Comunidades Campesinas
3. Los Fondos y las Comunidades Campesinas
PATINHOEDICIONES (ARTICULOS PUBLICADOS)
1 Desabastecimiento y Organización
2. Desarrollo Rural y Capacitación”
3. Los Fondos y las Comunidades Campesinas
4. Leyes y Desarrollo
5. Agronomía: 25 años
6. Los Recursos Naturales
7. El Contrabando y los Subsidios
8. Los Subsidios y la Producción Agropecuaria
9. El Agro y la Política del Avestruz
10. Educación y Conciencia Regional
11. La Informatica y el Agro Regional
12. Agro: Dura realidad
13. Democratizar la democracia
14. ¿Respuesta a un pueblo en su anversario?
15. Reivindicacion Urgente Necesita la Sierra
16. ¿Democratizar el gobierno o el estado peruano?
17. Regionalización, Reto y Lección
18. De la frialdad de los números a la frialdad de los intererses
19. La Zona de Tambogrande
20. Huarmaca: Historia y Rencuentro”. Diario El Tiempo. Suplemento SEMANA. 03/02/2002.
21.“Huarmaca: Historia y Religiosidad”. Diario El Tiempo. Suplemento SEMANA.

22. Cuando la mujer toma el chicote -Comité Femenino de Ronda Campesina de San Juan
23. Lo que todo a candidato a presidente no debe olvidar
24. Cinco Opciones para Elegir I
25. Cinco Opciones para elegir II
25. SANTA ROSA Y VILCAZAN
26. Bemoles del FONIPREL
COMPILACION EDITADA/“Elaboración de Metodologías Alternativas para la Formulación del Plan de Desarrollo y Presupuesto Municipal Distrital con Participación Popular”.
ARTICULOS NO PUBLICADOS
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Publicado en Diario El Tiempo, Piura 10/04/87

Se ha hecho conocer a la opinión pública, mediante una nota informativa aparecida en los diarios hace algunos días, que las comunidades campesinas de nuestro departamento y las de la sierra en su mayor parte, no han efectuado el cobro de los cheques que fueron entregados por los organismos del Estado con la finalidad con la finalidad de promover el desarrollo al interior de dichas organizaciones campesinas (Fondo de Apoyo a las Comunidades Campesinas y Nativas y Fondo de Desarrollo Rural Comunal, FOCCAN y FODRUC, respectivamente) lo cual ha impedido que estos fondos se inviertan “conforme a la política del gobierno”.
Al margen de las justificaciones circunstanciales que se aducen para explicar el problema (lluvias, cambio de dirigentes, falta de decisión, otros), quienes de algún modo estamos interesados en el desarrollo rural, sin pretender explicar totalmente el problema, creemos necesario señalar algunos aspectos que ilustren mejor y permitan conocer las verdaderas causas de esta conducta comunera tan extraña.
En primer lugar, una definición de los dos tipos de Fondos. El primero, FOCCAN, provee dinero en calidad de donación a las comunidades beneficiadas y no es reembolsable; puede ser empleado, según un acta de recepción-compromiso firmada por la comunidad beneficiaria, en obras de infraestructura productiva, educativa, de comercialización, de salud, implementación de tambos comunales y otros de acuerdo a la decisión de la Asamblea General Comunal, órgano supremo de la comunidad campesina.

El segundo fondo, FODRUC, es proveído mediante cheques de gerencia del Banco Agrario y para hacerlos efectivos debe determinarse, por la asamblea general comunal, el destino que se dará a la inversión y que puede ser : implementación de un banco comunal de insumos, compra de ganado, equipo, herramientas y otros, según la prioridad acordada. Este fondo tiene calidad de préstamo a largo plazo, con años de muerte e intereses bajos.

Examinemos ahora por qué los fondos no se están invirtiendo en la mayoría de los casos “conforme a la política del gobierno”.
Para ello tenemos que analizar la reacción de los comuneros. Que nunca recibieron mucho del Estado, ante la llegada de un dinero proveniente de éste y debemos concluir, de acuerdo a nuestras modestas observaciones, que los comuneros fueron ganados por la desconfianza. La comunidad, su comunidad, su tierra, es lo único que tienen y han logrado conservar a pesar de todo intento de arrebato- ocurrido muchas veces- y, según la lógica que aprendieron a través de amargas experiencias, nadie da dinero a cambio de nada.
Veía pues, en la entrega de este dinero, un intento de restringir su libertad y de hacerles dependientes de alguien a quien ellos no conocen o de quien tienen una idea muy vaga: el Estado, le llaman.
Esto pasó en la mayor parte de comunidades en un primer momento, después del cual, ante la insistencia de los directivos en el sentido de que el fondo recibido era una DONACION y había que aceptarla, tuvo lugar una conducta muy diferente a la que esperaba la política del gobierno- implícita en el acto de recepción – pues, las asambleas generales comunales decidieron que lo conveniente era repartir el dinero en forma proporcional entre los comuneros, contraviniendo, por desinformación, el espíritu que animaba la implementación del fondo en referencia.
Asimismo no han faltado los dirigentes inescrupulosos, quienes aprovechándose del desconocimiento de sus representados, han hecho uso en forma personal de parte de los dineros correspondientes a la comunidad. También hay, no constante, comunidades campesinas que han logrado implementar algunos pequeños proyectos, tales como tambos campesinos, fondos de fertilizante y semilla, pequeños centros de acopio de productos agrícola y otros, pero son muy pocas y cuentan de alguna manera con un nivel de gestión que no está presente en la mayoría por razones de ubicación geográfica: están alejadas de los centros de decisión de organismos públicos especializados.

Con respecto al FODRUC el problema tiene una mayúscula connotación, pues, si bien los comuneros han podido liberarse de la desconfianza de “ser vendidos al Estado” o de “perder sus tierras” ante la donación de dinero, ésto no sucede con el FODRUC, ya que éste es reembolsable y “hay que pagar”. Existe pues – dicen – el peligro de no poder pagar y perder la tierra, ya sea por causa de la sequía, de las plagas, del viento, de… etc. No puede esperarse entonces, que los comuneros tomen una decisión rápida cuando hay tantos factores adversos que en cualquier momento pueden presentarse y arruinar sus esperanzas.

Este año, por ejemplo, un gusano de tierra llamado “coso” o “coshal”, ha causado grave daño en los cultivos de maíz, amiláceo en la sierra piurana, peor hasta donde conocemos, los organismos competentes no han dado las recomendaciones que por lo menos permitan atenuar el problema. Esto para los comuneros es frustrante y constituye una razón más para no querer arriesgarse.
El rechazo o la reticencia no se debe, como podría pensarse, a la ignorancia o a la irracionalidad, sino más bien a una rigurosa asimilación de experiencias y un ponderado sentido de responsabilidad.
Esto puede modificarse en la medida que se implementen sistemas más adecuados y eficientes – no los hay - de comunicación y asesoría, que sin recurrir a la manipulación permitan a los campesinos comuneros formarse un concepto del rol protagónico que empiezan a tener en el decurso de la vida nacional y decidir adecuadamente sus acciones, de manera que los escasos recursos asignados sean utilizaos eficientemente. Señalaremos, para terminar, que la improvisación no da buenos resultados y sólo consigue agravar los problemas, mucho más cuando se improvisa en un mundo distinto a aquel en el cual estamos acostumbrados a desenvolvernos . Hasta al hablar podemos errar.

José A. Patiño Angeldonis
Publicado en Diario El Tiempo, Piura 10/04/87