1 Desabastecimiento y Organización
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PATINHOEDICIONES (ARTICULOS PUBLICADOS)
1 Desabastecimiento y Organización
2. Desarrollo Rural y Capacitación”
3. Los Fondos y las Comunidades Campesinas
4. Leyes y Desarrollo
5. Agronomía: 25 años
6. Los Recursos Naturales
7. El Contrabando y los Subsidios
8. Los Subsidios y la Producción Agropecuaria
9. El Agro y la Política del Avestruz
10. Educación y Conciencia Regional
11. La Informatica y el Agro Regional
12. Agro: Dura realidad
13. Democratizar la democracia
14. ¿Respuesta a un pueblo en su anversario?
15. Reivindicacion Urgente Necesita la Sierra
16. ¿Democratizar el gobierno o el estado peruano?
17. Regionalización, Reto y Lección
18. De la frialdad de los números a la frialdad de los intererses
19. La Zona de Tambogrande
20. Huarmaca: Historia y Rencuentro”. Diario El Tiempo. Suplemento SEMANA. 03/02/2002.
21.“Huarmaca: Historia y Religiosidad”. Diario El Tiempo. Suplemento SEMANA.

22. Cuando la mujer toma el chicote -Comité Femenino de Ronda Campesina de San Juan
23. Lo que todo a candidato a presidente no debe olvidar
24. Cinco Opciones para Elegir I
25. Cinco Opciones para elegir II
25. SANTA ROSA Y VILCAZAN
26. Bemoles del FONIPREL
COMPILACION EDITADA/“Elaboración de Metodologías Alternativas para la Formulación del Plan de Desarrollo y Presupuesto Municipal Distrital con Participación Popular”.
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Desabastecimiento y Organización
Publicado en Diario El Tiempo 11/01/1986, Pag. 06.

Desde hace algún tiempo, la opinión pública ha venido siendo informada, a través de de las diversas medios de comunicación masiva y desde diversos puntos de vista, sobre el accionar de una nueva institución rural: la ronda campesina.
Como era lógico, las opiniones sobre este fenómeno social organizativo del sector rural fueron las más diversas y encontradas, no faltando quienes tildaran a esta organización de subversiva y terrorista, haciendo un paralelo con organizaciones o grupos armados que actuaban en la zona de emergencia, lo cual significa, dicho sea de paso, una total ignorancia del funcionamiento y fines de la ronda campesina en la serranía piurana, así como también una afición perniciosa a opinar sobre fenómenos sociales en el Perú sin contemplar la diversidad y pluralismo de cultura que él encierra.

Algunos han visto un fenómeno político y han opinado según su conveniencia, otros habiendo sido afectados seriamente por el accionar de la organización son sus enemgos más encarnizados (abigeos, jueces corruptos, policías inmorales, malos comerciantes, etc.), ya que de su liquidación o establecimiento definitivo, como seguramente será , depende la supervivencia de los vicios a que dichos sujetos se acostumbraron con pingues ganancias desde luego.

Pero veamos ahora como afecta el accionar de la organización arriba mencionada el “normal” abastecimiento de carnes rojas en los mercados urbanos, problema que hoy preocupa a las autoridades del sector y del gobierno en general así como también origina editoriales y espacios apreciables en nuestros diarios y noticieros. De todos es sabido que buena parte del abastecimiento de carnes rojas proviene de la serranía piurana (Ayabaca, Huancabamba, Chulucanas) hacia los centros urbanos de mayor consumo (Piura, Sullana, Talara, Paita); pues bien, este flujo que había sido sostenido hasta antes de la implantación de la ronda campesina, ha sufrido una total disminución y casi su cese a causa del accionar de dicha ronda. Esto se explica así: gran parte del ganado proveniente de la serranía, era captado después de haber sido robado a sus propietarios por gente al margen de la ley, a lo que coadyuvaba la escasez de recursos y hombres en las fuerzas del orden o su voluntaria ineficacia cuando de por medio estaba la prebenda.

Fue ante el azote, que para el habitante rural significaba verse privado de sus ganados, que emergió la necesidad de organizarse a fin de poder defender sus intereses, visto el fracaso de la legalidad o de la injusticia legalizada, dando lugar al nacimiento de la ronda campesina en el departamento de Piura, encargda de vigilar en forma nocturna cualquier desliz que en adelante pretendieran cometer los amigos de lo ajeno, haciendo de esta manera que lo “normal” se convirtiera en excepción, cesando así el flujo de ganado que antes se mantenía inalterable. Si tuviéramos que resumir todo lo dicho sería sumamente sencillo: “ la mayor parte del abastecimiento ´normal´ de los mercados urbanos fue a costa de la depredación pecuaria que gracias a la ronda toca su fin".

Algunos se sorprenderán y pensarán que se exagera, pero allí están los centenares de denuncias en los respectivos puestos policiales y que corroborarán estas afirmaciones, esto cuando se denunció, porque ente la ineficacia mencionada líneas arriba se optó por no perder el tiempo en trámites que lo único que hacían era eso: perder tiempo y … más dinero.
Así pues sin pretender agotar la polémica que pueda haber suscitado el fenómeno, nos permitimos sugerir que esta nueva institución, en adelante, deberá recibir el apoyo directo del gobierno, sobre todo de créditos de fomento pecuario, lo que cobra mayor relieve en cuanto la ronda campesina es una institución de base formada por peruanos durante largo tiempo marginados y a los cuales el gobierno quiere y debe llegar en forma adecuada.

No deben ser, pues, los prejuicios y el desconocimiento los que rijan el comportamiento de los entes oficiales ante esta organización de avanzada. Pensamos que con una adecuada orientación este enorme capital humano, reunido alrededor de un interés común, será un gran aliado de nuestro Perú en la lucha sin cuartel contra el hambre. Los mercados se desabastecerán por algún tiempo y habrá necesidad de importar, pero esto no deberá ser óbice para el establecimiento de una política adecuada de fomento pecuario con evaluaciones periódicas de su evolución (como debe hacerse con el FONGAN – PIURA, por ejemplo), único camino efectivo para la liberación real de la dependencia alimentaria.

Muchas voces altisonantes se levantarán y no faltarán los verdugos voluntarios que presurosos quieran dar fin a esta nueva organización, pero somos firmes en sostener, y así lo esperamos, que la ecuanimidad y el buen juicio se impongan para bien de todos los piuranos y peruanos.

Piura Enero de 1986.
Publicado en Diario El Tiempo 11/01/1986, Pag. 06..